sábado, 15 de agosto de 2015

La intervención del Estado en la Economía (II)

El papel del Estado en la Economía: del capitalismo al sistema de Economía Mixta.

Sistema capitalista.

Independientemente del grado de intervención de los gobiernos, en el sistema capitalista el Estado debe cumplir una serie de funciones básicas por lo que su presencia en la economía es inevitable, por mínima que sea (recordemos, al menos garantizar el derecho a la propiedad privada).

Las funciones que cumple el Estado pueden resumirse en las siguientes;
  • Función fiscal.  Mediante esta función el Estado fija y recauda una serie de impuestos que constituyen una de las fuentes de financiación básicas con que cuenta el Gobierno.
  • Función reguladora.  A través de esta función el Estado adopta disposiciones, elabora leyes, fija decretos que afectan en diversa medida a la actividad económica.  Esta función se presenta de múltiples formas: planificación indicativa, intervención en las negociaciones entre patronal y trabajadores, control de precios, regulación de los monopolios, establecimiento de normas sobre calidad y características de los productos, legislación contra la contaminación, planes de desarrollo regional para áreas deprimidas,...
  • Función proveedora de bienes y servicios.  El Estado suministra a la población y a las empresas una serie de bienes y servicios para el desarrollo de la actividad económica.  Las razones por las que el Estado provee dichos bienes y servicios son varias:
    • Son bienes y servicios que no ofrecen las empresas privadas porque no son rentables (minería, siderurgia, transporte ferroviario,...).
    • Son prestaciones consideradas de interés nacionales (defensa nacional, justicia, comunicaciones,...).
    • Se trata de operaciones que exigen elevadas inversiones y que sol el Estado puede acometer:
      • Construcción de infraestructuras (carreteras, puertos, redes de distribución).
      • Investigación científica de alto nivel.
    • Son prestaciones que se justifican por la utilidad pública (educación, sanidad, vivienda).
  • Función redistributiva.  A través de esta función el Estado intenta corregir el desigual reparto de la renta entre individuos o regiones.  Para ello utiliza los impuestos, las transferencias o la intervención en los mecanismos de mercado.
  • Función estabilizadora.  El Estado procura mantener los niveles de actividad económica estimulándose en momentos de depresión o frenándola si la recuperación es muy rápida.  En este sentido puede adoptar medidas del tipo:
    • Incrementar la demanda mediante pedidos a las empresas (encargos para construir obras públicas, para el sector armamentístico,...).
    • Concesión de subvenciones o exención de impuestos a las empresas con problemas.
    • Concesión de créditos en condiciones muy favorables,...




Sistema de Economía Mixta (como llega la intervención del Estado a la actualidad).

En realidad no dejamos de hablar del papel del Estado en un mercado capitalista,  Sin embargo es interesante hacer este apartado en el momento de que este modelo mixto trata de combinar las ventajas del mercado, en la búsqueda de la eficiencia, con la mayor preocupación del Estado en la búsqueda de la equidad.

La intervención del Estado siempre ha estado presente, pero su grado de intervención ha ido variando a lo largo del tiempo.  Desde la Revolución Industrial hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial imperó el liberalismo económico, pero incluso durante esta época la intervención del Estado estaba justificaba por tres aspectos:
  • la desigualdad en el reparto inicial de la propiedad, que ha sido siempre objeto de crítica por parte de movimientos sociales y de sindicatos, que han tratado de obtener del Estado medidas correctoras de esta situación (salario mínimo, subsidios por desempleo o por enfermedad,...).
  • la existencia de necesidades básicas colectivas que el mercado no satisface (educación, sanidad, justicia, defensa, orden público,...).
  • la existencia de actividades económicas que dan lugar a la formación de monopolios naturales (ferrocarriles, transportes aéreos, suministros de agua, energía,...) y que deben ser controlados por el Estado para evitar su explotación por empresas privadas en su propio beneficio (recordemos el coste social del monopolio).


Además de estas tres funciones debemos añadir la de garante del orden social y de la libertad para realizar contratos.  Partimos de la idea de un Estado guardian cuya misión es garantiza el funcionamiento del mercado.  Idea que se mantuvo hasta la Primera Guerra Mundial y mas especialmente con la gran depresión de los años 30 (cuyo comienzo se marca en 1929 con el crack de la Bolsa de Nueva York) donde se pusieron en duda las bondades del mercado como mecanismo para garantizar el uso eficiente de los recursos (Adam Smith argumentaba que el Estado se encargaría de distribuir eficazmente el excedente y los recursos entre los agentes económicos).

En definitiva, esta crisis en el modelo de mercado capitalista con intervención mínima del Estado dio lugar a plantear una mayor intervención en la misma, pasando del Estado guardián que anteriormente describíamos al Estado protagonista que actualmente tenemos y donde el Estado asume la dirección y organización de la economía en líneas generales.


El Estado como corrector de los fallos de mercado.

Si dejamos actuar al mercado libremente desarrolla, de forma automática, una serie de fallos como consecuencia de que los intereses particulares pueden situarse por encima de los intereses de la sociedad.  Este tipo de fallos, conocidos como fallos de mercado y limitaciones son los siguientes:
  • Los ciclos económicos.  Se critica al mercado porque no logra alcanzar un crecimiento económico estable.  Las crisis periódicas que afectan a las economías de mercado generan inestabilidad y falta de seguridad en el futuro, con graves consecuencias para trabajadores y empresas.  Podemos decir que el crecimiento dada una tecnología es limitado (Malthus) y que solo con el cambio tecnológico podemos acceder a otra escala de crecimiento (el paso que va de un lado a otro constituye la recesión-depresión del ciclo económico, aunque también existen otras causas).
  • Las externalidades.  Muchas actividades económicas generan efectos externos sobre la sociedad y el medioambiente, que el mercado no controla (vertidos de residuos).
  • Los bienes públicos.  El mercado tienen una gran agilidad para responder a la demanda de bienes privados, pero no es capaz de proporcionar la cantidad de bienes públicos que la sociedad necesita (educación para todos).
  • La falta de competencia.  Las situaciones de monopolios o de acuerdos entre empresas para fijar precios o cantidades de producción solo benefician a estas empresas y perjudican a la sociedad.
  • La equidad.  Finalmente, el mercado genera una distribución de la renta muy desigual, quedando desatendidos los mas necesitados.


¿Que hace el Estado?  Trata de mejorar o suplir estos fallos/limitaciones del mercado.
Bibliografía:

CABRERA, A. y LLUCH, E. (2009).  Economía.  Ediciones SM.  China.
MANKIW, N.G. (2012).  Principles of Economics.  South-Western Cengage Learning.  Ohio.
STIGLITZ, J.E.,  WALSH, C.E. (2006).  Economics.  W.W.Norton & Company INC.  Nueva York.

martes, 11 de agosto de 2015

La intervención del Estado en la Economía (I)

Diversidad de políticas económicas: tradición, planificación, mercado y formulas mixtas.

La política económica es la acción del Estado destinada a modificar aspectos de la vida económica para conseguir determinados fines.  Los fines que suele perseguir la política económica son los siguientes:
  • Una mayor justicia e igualdad (la cual se consigue mediante una política de distribución).
  • La estabilidad económica (estabilidad en los precios, en el empleo o por ejemplo en los intercambios internacionales).
  • El progreso económico (la consecución de un crecimiento económico estable y autosostenido).
La política económica puede ser de varios tipos atendiendo a diferentes criterios:
  • Según el ámbito económico en que interviene el Estado se pueden distinguir:
    • Políticas económicas sectoriales: el Estado sólo interviene en una sector de la economía (política agraria, pesquera, industrial, de transportes o de turismos).
    • Política económica global: el ámbito de actuación del Estado afecta a toda la economía (por ejemplo: política social, de desarrollo o de bienestar).
  • Según el periodo de tiempo en que interviene el Estado diferenciamos:
    • Política económica coyuntural: se pretende conseguir unos objetivos a corto plazo.
    • Política económica estructural: los fines a conseguir están programados a largo plazo.
Para lograr los fines propuestos el Estado se sirve de una serie de medios llamados instrumentos de la política económica que son:

  • Controles directos.
Son medidas muy concretas y dispersas por las cuales el Estado interviene directamente en la economía.  Por ejemplo, cabe citar la variación en el tipo de cambio de una moneda, el control de importaciones o el control de las inversiones.
  • Política de rentas.
Es el conjunto de medidas destinadas a modificar la distribución de la renta. Es un instrumento básico de la política de distribución.  Entre estas medidas figuran el control de salarios, el control de las rentas del capital, el sostenimiento de los precios agrarios para mantener las rentas del agricultor,...
  • Política fiscal.
Es el conjunto de decisiones que afectan al volumen del gasto público y a la importancia de los impuestos.  La política fiscal es uno de los instrumentos más importantes que tiene un gobierno para intervenir en la actividad económica, sobre todo para incidir en la estabilidad y el crecimiento económico.

La importancia de la política fiscal viene dada por su capacidad para influir en la demanda agregada.  La demanda agregada es el total de gastos de una economía, incluyendo el consumo privado o público de bienes y servicios finales, así como las inversiones en capital.

A este respecto, se puede hablar de dos tipos de políticas fiscales:
    • Política fiscal expansiva: su objetivo es incrementar la demanda agregada para estimular la producción y el empleo.  A tal fin, se aplican las siguientes medidas que pueden ser útiles en momentos de depresión:
      • Reducción de impuestos, que al dejar mas dinero en las economías familiares y en las empresas permiten el incremento del consumo privado y de la inversión.
      • Incremento del gasto público, que incide en un crecimiento directo de la demanda agregada.
    • Política fiscal restrictiva: su objetivo es reducir la demanda agregada en momento de crecimiento económico demasiado rápido.  Consiste en:
      • Incremento de los impuestos: que reducen el consumo privado y la inversión.
      • Reducción del gasto público: que impactan en una disminución de la demanda agregada.
La política fiscal es un instrumento aplicado con frecuencia para superar una crisis o depresión.  Las medidas utilizadas suelen ser las siguientes:
    • Programa de obras públicas: significa un estímulo de la demanda de bienes de equipo y en la producción de determinadas empresas (construcción, eléctricas, servicios,...) además de crear empleo de forma directa.
    • Proyectos públicos de empleo mediante los cuales se contrata a trabajadores durante cortos periodos de tiempo.
    • Programas de transferencias como subsidios de desempleo o jubilaciones anticipadas, con las que se mantiene el consumo privado de colectivos marginados.
    • Modificación de los tipos impositivos: por ejemplo, al reducir los impuestos directos crece la renta disponible (RD) en manos de las economías domésticas, con lo que se incrementa el consumo.
  • Política monetaria.
Junto con la política fiscal, es el otro instrumento básico en manos de un gobierno para influir en la economía y, más concretamente, en la demanda agregada.  Es el conjunto de medidas encaminadas a manipular la cantidad de dinero en circulación y las condiciones del crédito.

Al igual que en la política fiscal, existen dos tipos de políticas monetarias.
    • Política monetaria expansiva: consiste en favorecer el crecimiento de la cantidad de dinero para que crezca el consumo y la inversión.  Para lograrlo se aplican medidas como incrementar la cantidad de dinero en circulación o abaratar los préstamos bajando los tipos de interés.
    • Política monetaria restrictiva: consiste en frenar el crecimiento de la cantidad de dinero para reducir el consumo y la inversión.  Se trata de reducir la cantidad de dinero en circulación o encarecer los préstamos subiendo los tipos de interés.
Las medidas que componen una política monetaria son varias:
    • Control del coeficiente de caja: este coeficiente es el porcentaje de los fondos de un banco que está obligado a disponer en efectivo, sin posibilidad de operar con él.  Este porcentaje lo decide el Banco Central (en el caso de Europa el BCE).  Cuanto menor es el coeficiente de caja, mayor es el porcentaje de que disponen los bancos para operar y mayor es la cantidad de dinero en circulación.  A la inversa, cuanto mayor es el coeficiente de caja menor es la cantidad de dinero en circulación (el dinero no desaparece, sino que no se puede operar con él).
    • Prestamos de regulación monetaria: son los préstamos que el Banco Central presta a corto plazo a los demás bancos.  El Banco Central preste este dinero a aquellos bancos que ofrecen un interés acorde con el que el Gobierno desea establecer, por lo que es un medio para controlar el crédito.
    • Operaciones de mercado abierto: que constituye la compra de valores o títulos del Estado (emitido por éste para financiar el déficit público) por el propio Banco Central. Si el Banco Central compra los títulos a los demás bancos, éstos disponen de más dinero para operar; si el Banco Central vende títulos a los bancos, éstos tendrán menor dinero con que operar.
En función de la mayor o menor intervención del Estado, se pueden distinguir varias políticas económicas, que abarcan desde la planificación hasta la libre actuación de las fuerzas del mercado.
  • La tradición: es el criterio por el que se rige la actividad económica de sociedades primitivas en las que, además, tampoco existe el Estado.  Por esta razón no se trata estrictamente de una política económica.  En estas sociedades son los conocimientos ancestrales acumulados durante generaciones los que marcan la pauta a seguir.
  • La planificación: representa el mayor grado de intervención del Estado.  Es la política característica del sistema socialista en la que el Estado determina la cantidad y variedad de bienes y servicios a producir, las técnicas de producción y la distribución de dichos bienes y servicios entre la población.  No obstante la planificación también es una política adoptado en ocasiones por el sistema capitalista.  En estos casos se trata de una planificación indicativa con las siguientes características:
    • tienen un doble dimensión: obligatorios para las empresas públicas pero orientativos para las empresas privadas (pueden seguirlos o no),
    • las empresas que deciden seguir estos planes disponen de unos criterios y orientaciones diseñadas por expertos que pueden ayudarles a obtener una alta rentabilidad, además de poder beneficiarse de ayudas del Estado,
    • los gobiernos elaboran estos planes cuando quieren desarrollar un sector atrasado, una región deprimida o desean recuperar la economía general tras una catástrofe (ejemplo).
  • La libre actuación de las leyes del mercado:  representa la política económica del capitalismo liberal, que preconiza la ausencia absoluta de intervención estatal.  Se trata de dejar en total libertad a los agentes económicos para que, en función de las leyes del mercado, orienten la actividad económica.  En la práctica, el Estado siempre ha tenido una mínima presencia, ya sea apoyando la expansión colonial o prohibiendo importaciones para defender la industria nacional, pero siempre velando por la defensa de los derechos de propiedad (que estén delimitados y se cumplan).  A partir de la crisis de 1973 las tesis liberales vuelven a cobrar vigencia en la corriente denominada neoliberalismo, elaborado por la Escuela de Chicago y cuyo principal representante es Milton Friedman (1912 - 2006).  Los neoliberales defienden una mínima intervención del Estado pues creen que con su actuación, ya sea controlando beneficios, estableciendo impuestos o fijando salarios mínimos, desvirtúan las condiciones del mercado, impide que los agentes económicos operen con eficacia y provoca la crisis y la depresión.  La actuación del Estado debe limitarse a controlar la oferta monetaria mediante una política monetaria expansiva en momentos de recesión.  Debido a esta defensa de la política monetaria a los neoliberales se les denomina monetaristas.
  • Formulas mixtas: conjugan ciertas dosis de intervencionismo estatal con la libre actuación de las leyes del mercado.  Reniegan de la planificación socialista pero también del liberalismo a ultranza que, cómo demostró la crisis de 1929, tampoco es capaz de evitar la depresión económica.  El principal artífice de la combinación de mercado e intervención fue el británico John Maynard Keynes (1883 - 1946) cuyas teorías se aplicaron en Occidente entre 1945 y la crisis de 1973.  Según Keynes las leyes del mercado por sí solas no son capaces de propiciar un crecimiento económico continuo.  Por ello, en momento de crisis, el Estado debe intervenir mediante una política fiscal expansiva que impulsa la demanda agregada.  El problema de esta política fiscal es el déficit público que origina.  Sin embargo, Keynes, sostiene que no es una cuestión preocupante por la siguiente razón: los gastos del Estado favorecen el crecimiento económico y permiten generar excedentes en un futuro próximo, los cuales servirán para sufragar el déficit público inicial (efecto multiplicador).
Bibliografía:

MANKIW, N.G. (2012).  Principles of Economics.  South-Western Cengage Learning.  Ohio.
STIGLITZ, J.E.,  WALSH, C.E. (2006).  Economics.  W.W.Norton & Company INC.  Nueva York.

viernes, 7 de agosto de 2015

La acumulación y distribución del excedente (IV)

Los orígenes del subdesarrollo.

Existe una coincidencia general a la hora de delimitar la realidad a la que se refiere el concepto de subdesarrollo pero las discrepancias aparecen a la hora de ofrecer una definición exacta de dicho concepto.  Podemos agrupar estas definiciones en varías teorías dependiendo de qué factores se consideran los desencadenantes de esta situación.
  • La interpretación del capitalismo liberal: se trata de una concepción esencialmente cuantitativa, según la cual el subdesarrollo se define por la pobreza, frente al bienestar y riqueza de los países desarrollados.  El subdesarrollo se caracteriza así por el hambre, la malnutrición o la reducida renta per capita.  Al igual que la economía de los países desarrollados atraviesa por fases cíclicas (auge, depresión, crisis, recuperación), los países subdesarrollados se encuentran en una fase de depresión permanente.  Por ello, para salir del subdesarrollo bastaría con aplicar las medidas necesarias para superar esta crisis continua.
  • El subdesarrollo como etapa previa al desarrollo: el subdesarrollo en esta teoría es considerado como una fase en la evolución de la Humanidad.  Los países desarrollados atravesaron una larga etapa de subdesarrollo hasta que se crearon las condiciones propicias para el crecimiento económico.  La situación actual de los países subdesarrollados obedece a que aún no se han creado las condiciones favorables para el despegue.  Es una teoría que coincide con la visión de las etapas del crecimiento de Rostow.
  • La teoría estructuralista y marxista:  el subdesarrollo se entiende como realidad opuesta y, al mismo tiempo, necesaria para la existencia del desarrollo.  El subdesarrollo existe porque hay desarrollo y son las mismas condiciones que generan el desarrollo en unas zonas del Planeta las que provocan el subdesarrollo en otras.  Esta teoría se articula a partir de la Revolución Industrial en Gran Bretaña y su posterior expansión en Europa, Norteamérica y Japón que provoca una división internacional del trabajo.  Veamos: los países no industrializados (los subdesarrollados) abastecen de productos primarios a los países industrializados (los desarrollados), que los transforman y los venden como manufacturas.  Como consecuencia, se abre una brecha entre ambos grupos de países; mientras que en los países desarrollados hay enriquecimiento por los valores añadidos y la tecnología que incorporan a sus productos manufacturados, en los países subdesarrollados se empobrecen por el escaso valor de sus importaciones, así como por el deterioro de la relación real de intercambio.
La estructura del subdesarrollo se caracteriza por los siguientes rasgos:
  • Economías duales: existe un sector de la economía dominado por las formas capitalistas o socialistas mientras se mantienen aún formas primitivas de subsistencia.  Esta economía de subsistencia permite a la población compensar los bajos salarios que se obtienen en el sector moderno de la economía.
  • Especialización productiva primaria: las exportaciones están constituidas por productos primarios (alimentos y materias primas).  A veces la especialización llega a ser en un solo producto (azúcar cubano, cacahuete senegalés) lo que hace a estas economías más vulnerables ante las crisis.
  • Escasa articulación entre sectores productivos: el desarrollo de un sector económico no favorece el desarrollo de los demás por las escasas interconexiones entre los mismos.
  • Infraestructuras diseñadas en función de intereses externos: las vías de comunicación se construyen para facilitar las exportaciones hacía los países desarrollados y no favorecen la articulación de los sectores económicos.
  • Concentración de la propiedad en muy pocas manos lo que origina enormes desigualdades sociales.
  • Control de una parte importante de la riqueza por el capital extranjero, que a su vez repatría los beneficios obtenidos por la actividad económica.
  • Elevado crecimiento demográfico, provocado por unas tasas de natalidad elevadas y una progresiva reducción de las tasas de mortalidad.  El crecimiento de la población tiene varias consecuencias:
    • Hay una extraordinaria abundancia de mano de obra lo que favorece que los salarios sean reducidos.
    • El crecimiento demográfico supera el crecimiento económico por lo que se mantienen los niveles de pobreza.
    • Se produce una fuerte emigración hacia la ciudad donde se desarrolla un sector terciario parasitario como única forma de subsistencia.


Esta estructura se reproduce mecánicamente por la lógica interna del sistema:
  • Los reducidos salarios determinan unos niveles de consumo escasos.
  • Al existir muy poca demanda de bienes manufacturados la actividad más lucrativa es la exportación de artículos primarios (causa y consecuencia van de la mano).
  • Los productos manufacturados necesarios se importan de los países desarrollados.
  • Los bajos salarios hacen muy competitiva la utilización de mano de obra y no hay estímulos para invertir en mejoras tecnológicas.
  • Las deficiencias en capital no permiten competir con la industria de los países desarrollados.
  • La única vía para obtener beneficios es la reducción de salarios con lo que los niveles de consumo siguen siendo reducidos.
La estructura económica de los países subdesarrollados favorece una situación de dependencia frente a los países desarrollados, la cual condiciona las posibilidades de un futuro desarrollo.  Esta dependencia es de tres tipos:
  • Dependencia comercial:  los países subdesarrollados exportan productos primarios e importan manufacturas de los países desarrollados, de lo que se derivan varias consecuencias:
    • los avances científicos y técnicos están provocando la sustitución de antiguas materias primas por nuevos materiales sintéticos, por lo que las exportaciones de los países subdesarrollados pierden cada vez más valor,
    • los productos primario se caracterizan por la inelasticidad de su demanda; es decir, el descenso de los precios no provoca un incremento notable de las ventas por lo cual los ingresos finales disminuyen,
    • los países subdesarrollados compiten entre sí para vender sus productos, lo que origina caídas de precios; en cambio, los países desarrollados presentan estructuras oligopólicas que mantienen elevados los precios de las manufacturas.
    • se produce un deterioro de la relación real de intercambio; los países subdesarrollados venden productos primarios cada vez más baratos y compran manufacturas que, debido a los avances tecnológicos, son progresivamente más caras.

¿Cómo es posible que aparezca Japón?, ¿Qué relación de intercambio tiene España?, ¿y China?


  • Dependencia tecnológica:  los esfuerzos de modernización requieren la utilización de una tecnología producida en los países desarrollados, con graves inconvenientes:
    • se trata de una tecnología cara por cuyo uso hay que pagar patentes o royalties,
    • es una tecnología producida en función de los intereses de los países desarrollados y que, en muchas ocasiones, no se adapta a las necesidades del país,
    • no existe personal cualificado para aplicar estas tecnologías.
  • Dependencia financiera: el deterioro de la relación real de intercambio y la repatriación de beneficios por las empresas extranjeras crean una carencia de recursos para financiar el desarrollo.  Por esta razón es preciso acudir a préstamos y créditos concedidos por los países desarrollados, lo que a su vez crea una espiral de endeudamiento originada por varios factores:
    • el mantenimiento de las condiciones económicas no posibilita la devolución de los préstamos y el pago de los intereses,
    • se solicitan nuevos prestamos para pagar intereses de préstamos anteriores, con lo que se mantienen el endeudamiento.

¿Qué fórmulas se han planteado para superar el subdesarrollo?
  • Industrialización sustitutiva de importaciones.  Consiste en aprovechar los ingresos procedentes de las exportaciones para financiar una industrialización que permita producir en el país los artículos que hasta el momento se importaban de Europa o Norteamérica.  Este intento, puesto en práctica en América Latina, fracasó por varios motivos:
    • los ingresos procedentes de las exportaciones disminuyen por el deterioro de la relación real de intercambio,
    • el reducido nivel adquisitivo de la población tampoco favorece la industrialización,
    • se necesita importar maquinaria y tecnología que solo puede ser subvencionado a través de la deuda externa.
  • Industrialización exportadora de manufacturas.  Esta opción, llevada a cabo por países como Singapur, Taiwan, Corea del Sur o Hong Kong, apuesta por la exportación de manufacturas, muy competitivas gracias a los bajos salarios.  El problema que plantea este modelo es:
    • es un modelo aplicable a unos pocos países (ventaja comparativa),
    • se basa en industrias como la electrónica, informática,... que dependen de la tecnología, muchas veces, extranjera,
    • se depende del consumo y de la apertura de los mercados de los países desarrollados.
  • Industrialización mediante la planificación socialista.  Este modelo fue puesto en práctica en países como China, Cuba o Vietnam siguiendo los pasos de la extinta Unión Soviética.  Se trata de romper los lazos de dependencia con los países capitalistas para concentrar todos los recursos en la industrialización, utilizando la acción planificadora del Estado.  El principal problema vuelve a radicar en que si no es posible la acumulación de capital, esta debe conseguirse vía deuda externa.
  • El modelo de desarrollo endógeno.  Este modelo pretende potenciar el desarrollo a partir de los propios recursos, evitando caer en la dependencia externa.  Para lograrlo se concentran todos los recursos en producir los bienes y servicios destinados a satisfacer las necesidades básicas (alimentación, vivienda, sanidad,...).  A medida que se satisfacen estas necesidades y se crean los primeros excedentes la economía se iría diversificando.  Por un lado, es necesario realizar las reformas políticas, sociales y económicas necesarias para llevarlo a cabo, y por otro, el desarrollo endógeno no aprovecha los rendimientos crecientes que se producen como consecuencia de la interdependencia económica a nivel internacional (por mucho que un país quiera desarrollarse internamente debe estar en contacto con el comercio internacional con el fin de motivar y desarrollar su competitividad y con ello su productividad).


Bibliografia:

MANKIW, N.R. (2002).  Principios de Economía.  Mc-Graw Hill.  Madrid.
SANPEDRO, J.L. (2002).  El mercado y la globalización.  Madrid.  Destino.
STIGLITZ, J.E. (1993).  Economía.  Ariel.  Barcelona.
STIGLITZ, J.E. (2002).  El malestar en la globalización.  Taurus.  Madrid.

jueves, 6 de agosto de 2015

La acumulación y distribución del excedente (III)

Las etapas del crecimiento económico.

La constatación de que existen diversos niveles de riqueza (países desarrollados vs. países subdesarrollados) ha llevado a los economistas a preguntarse sobre el porqué y las etapas del crecimiento económico (buscar en las causas las razones de las consecuencias).

Generalmente, entre posturas partían de un equívoco, como es la confusión entre crecimiento y desarrollo económico.  El primero de los conceptos (crecimiento) tiene una dimensión básicamente cuantitativo.  El segundo de ellos (desarrollo) introduce aspectos cualitativos como son las distribución más equilibrada del excedente, el desarrollo tecnológico, una estructura económica equilibrada, etc.

Casi todas las teorías consideran que existen tres factores básicos que hacen posible el crecimiento económico:
  • La disponibilidad de recursos productivos, sobre todo aquellos no renovables cuyo agotamiento podría suponer un límite al crecimiento económico (energías fósiles, materias primas, etc.).
  • La productividad del factor trabajo, cuyo incremento puede ser resultado de los avances tecnológicos, la cualificación del trabajador, las economías de escala, la organización económica, etc.
  • El ahorro de una sociedad, entendiendo como tal la capacidad para destinar parte del excedente a la acumulación, renunciando al consumo inmediato para conseguir un nivel de producción mayor en un futuro próximo.

De entre todas las teorías sobre el crecimiento económico, vamos a alcanzar la que ha alcanzado mayor difusión y que corresponde a Walt Whitman Rostow (1916 - 2003).  Rostow elabora una teoría en la que describe las distintas etapas por las que atraviesa un país hasta alcanzar el grado de desarrollo económico.  La cualidad de dicha teoría es que establece un modelo general, aplicable a cualquier país independientemente del área geográfica o el sistema económico.

Las etapas del crecimiento económico que establece Rostow son las siguientes:
  • Sociedad tradicional.  Se trata de una situación en la que la ciencia y la técnica se encuentran poco desarrolladas (nivel prenewtoniano) lo que supone un límite al crecimiento de la productividad.  La base fundamental de la producción es la fuerza de trabajo, que en estas condiciones técnicas tiene una escasa capacidad para generar excedentes.  Por esta razón, el esfuerzo humano se centra en la agricultura y en la mera subsistencia.
  • Condiciones previas al despegue.  Comienzan a producirse cambios significativos que propician una progresiva acumulación de excedentes.  Entre estos cambios se incluyen los siguientes:
    • Mejoras agrarias y alimenticias que hacen posible el crecimiento demográfico y, en consecuencia, el incremento de la fuerza de trabajo.
    • Revolución científica, que permitirá aplicar nuevas tecnologías a la producción.
    • Expansión comercial que proporciona enormes beneficios, los cuales se invertirán más tarde en la industrialización.
    • Mejora en las infraestructuras y en las vías de comunicación.
  • El despegue o take-off.  Es el momento en el que una sociedad rompe las cadenas que la sociedad tradicional imponía a la producción de excedentes; se consigue la independencia frente a la meteorología, se supera el atraso técnico, se vence al hambre y la elevada mortalidad, etc.  La sociedad se adentra en una fase de crecimiento económico autosostenido. El cambio se manifiesta en la industrialización, que comienza en una rama concreta, la cual concentra al principio todas las innovaciones.  Sin embargo, este sector pionero actúa como motor de la transformación general, que se va extendiendo al resto de la economía hasta generalizarse.  En estos momentos existe una economía dual, con dos sectores: un sector tradicional, dependiente de técnicas atrasadas y que todavía produce para la subsistencia, y un sector moderno, que introduce los avances tecnológicos, es capaz de generar excedentes y produce en grandes cantidades que se venden en los mercados.
  • La madurez económica.  La estructura económica se diversifica.  Las primeras industrias, que fueron protagonistas del despegue, son desplazadas en importancia por otras nuevas que han recibido los impulsos de la transformación.  Las exportaciones crecen y la acumulación de excedentes se intensifica.  El sector tradicional de la economía es cada vez más reducido y se convierte en algo puramente testimonial.
  • Consumo en masa.  La producción de excedente crece de tal manera que es posible un reparto más equilibrado entre la población.  Ello origina un elevado poder adquisitivo que facilita el consumo masivo de artículos.  Este consumo en masa es necesario para mantener los elevados niveles de producción.  El sector tradicional ha desaparecido.  La sociedad se urbaniza y el sector terciario absorbe la mayor parte de la población activa.


Para Rostow su análisis de las etapas del crecimiento económico llega hasta aquí, sin embargo este proceso no se para aqui, sino que la sociedad de consumo en masa se transforma en una sociedad post-industrial donde surgen nuevas necesidades que deben ser satisfechas y que podemos agrupar en la búsqueda de una mejor calidad de vida de la sociedad: una expansión de los servicios (educativos, sanitarios,...), el disfrute de mayor tiempo de ocio, el control ecológico.  El hombre empieza a darse cuenta de las consecuencias negativas del crecimiento económico (deshumanización, deterioro del medioambiente, etc.).

Esta visión que hemos planteado de Rostow responde a mecanismos que pueden impulsar el desarrollo de un país (aunque diseñados bajo el prisma de los paises occientales: Europa y Estados Unidos).  No todos los modelos tienen el mismo patrón de comportamiento.

Por ejemplo, Thomas Malthus (1766 - 1834) nos habla de un crecimiento económico limitado por el uso de todas las tierras fértiles del planeta.  Llegado a este punto aparecen los rendimientos decrecientes y disminuye la productividad del trabajo.  Esta disminución lleva a un punto de equilibrio donde los individuos solo pueden obtener lo necesario para su subsistencia tendiendo a un estado estacionario siendo éste el fin de todo proceso de crecimiento económico.

Muy similar al modelo planteado por Malthus, es el de David Ricardo (1772 - 1823) y Karl Marx (1818 - 1883), pero atribuyen al capital el papel estelar en el crecimiento económico, siendo el factor trabajo el que actúa como limitante, ya que si crece el capital, también lo hace la cantidad de capital existente por trabajador (aumenta su salario real y disminuye la productividad del capital).  El estado estacionario se alcanzaría porque la tasa de beneficios cae hasta hacerse nula.

Otros como Roy Harrod (1900 - 1978) y Evsey Domar (1914 - 1997) concluyen que el crecimiento económico tiene tendencia a ser inestable y que se producirán cambios cíclicos en las distintas tasas asociadas al mismo como ahorro, inversión y empleo.

Gracias a la aportación de Joseph Alois Schumpeter (1883 - 1950) son los inventos y los nuevos descubrimientos los que permiten compatibilizar la ley de rendimientos decrecientes con el crecimiento económico, ya que la aparición de los mismos conducen a la aparición de una nueva fase expansiva.

¿Porqué tenemos crecimiento y subdesarrollo económico?

Tenemos que partir de la teoría de la dependencia de Raul Prebisch (1901 - 1986) y Samir Amin (1931).  Estos autores desarrollan el modelo de "centro-periferia" donde existe una relación entre la economía central (antiguas metropolis) y las economías periféricas (antiguas colonias); en dicha relación, la economía central demanda materias primas y productos agrícolas a las economías periféricas para ofrecer productos industriales tecnológicamente avanzados.  De esta forma la acumulación de capital se produce del lado de la economía central.

A ello le tenemos que añadir que a medida que el nivel de renta va creciendo, el gasto que se realiza en alimentos va perdiendo peso frente al total, cayendo su demanda y también su precio.  De esta forma la relación de intercambio se ve deteriorada, porque hacen falta cada vez mas kilos de azúcar, café o aceite para poder intercambiar un ordenador, tablet o televisor.

Volviendo al planteamiento de Rostow, los países subdesarrollados no han podido avanzar a la siguiente etapa del crecimiento económico porque no están preparados o centrados para ello.  Sin embargo, la realidad es muy distinta, los países subdesarrollados parten de una situación distinta de la que tenían los países desarrollados cuando iniciaron su crecimiento económico: dotación de recursos, materiales y humanas, en la actualidad, es inferior (es como si estos países estuvieran llegando al reparto del pastel cuando ya se ha consumido una parte).

A parte de estos factores, la limitación en la dotación de recursos, limita y frena el ritmo de acumulación de capital, no permite incrementar la productividad, la renta media de los factores es muy baja y con ello el nivel de ahorro e inversión no puede incrementarse, volviendo nuevamente a influir negativamente en la acumulación de capital: es lo que se denomina "circulo vicioso de la pobreza".

¿Es posible salir de este circulo de la pobreza?
¿Es viable/posible el crecimiento económico continuado?
¿Que puede hacer el Estado?
Bibliografía:

MANKIW, N.R. (2002).  Principios de Economía.  Mc-Graw Hill.  Madrid.
STIGLITZ, J.E. (2002).  El malestar en la globalización.  Taurus.  Madrid.

miércoles, 5 de agosto de 2015

La acumulación y distribución del excedente (II)

Hagamos un poco de memoria y recuperemos como se distribuye el excedente económico en el sistema capitalista y como se hace en el sistema socialista.

La distribución del excedente en cada sistema económico.

Los excedentes producidos por una sociedad son utilizados por los distintos grupos e instancias que la integran con fines diversos.  La distribución de este excedente determinará la existencia de mayores o menores desigualdades sociales, dependiendo de que dicha distribución sea o no equitativa.

En este sentido, la distribución del excedente varía en cada sistema económico.

En el capitalismo la apropiación del excedente es básicamente privada y se reparte mayoritariamente entre los propietarios de los medios de producción.  Es un sistema de distribución poco equitativo; no obstante, la acumulación de excedentes, gracias al crecimiento económico y la búsqueda de la rentabilidad, pueden facilitar que una parte creciente de la población se beneficie cada vez más del reparto de excedentes.

En el socialismo la apropiación del excedente es fundamentalmente colectiva.  Dado que todos los ciudadanos son propietarios de los medios de producción la distribución del excedente se realiza de forma equitativa entre la población.  Sin embargo, la ineficacia y la escasa productividad derivadas del sistema de gestión ha provocado que los excedentes a distribuir sean reducidos.

La distribución del excedente esta condicionada de dos formas:
  • La distribución de la riqueza, es decir, del conjunto de los recursos físicos que se utilizan para producir.
  • La distribución de la renta, entendida ésta como el total de la producción de una sociedad.  Ello, a su vez, depende de dos factores:
    • El nivel de retribución de los factores productivos (sueldos, interés y renta de la tierra).
    • La participación de cada factor productivo en la producción.
El reparto de la renta entre los factores productivos, especialmente entre el capital y el trabajo, se denomina distribución funcional de la renta.

La distribución de la renta en el sistema capitalista.

En los orígenes del capitalismo prácticamente la totalidad del excedente era apropiado por la burguesía.  El trabajador únicamente recibía la mínima retribución necesaria para asegurar la reproducción de su fuerza de trabajo.  Esta situación creaba tensiones sociales.  Por ello, el Estado, a través de los impuestos, también se apropiaba de parte del excedente con el objetivo de financiar las labores de vigilancia y represión, evitar así las revueltas y mantener las condiciones que favorecían la apropiación del excedente por la burguesía.

“La burguesía ha sometido el campo a la denominación de ciudad. Ha creado ciudades enormes, ha incrementado en alto grado el número de la población urbana con relación a la rural. Ha hecho depender a los países bárbaros y semibárbaros de los civilizados, a los pueblos campesinos de los pueblos burgueses, al Oriente de Occidentes. La burguesía va superando cada vez más la fragmentación de los medios de producción, de la propiedad, de la población. Ha centralizado los medios de producción y ha concentrado la propiedad en unas pocas manos.”
Marx y Engels. Manifiesto del Partido Comunista. 1848

“La Revolución industrial inglesa fue precedida, por lo menos, por doscientos años de constante desarrollo económico (...). 
Las principales condiciones previas para la industrialización ya estaban presentes en la Inglaterra del siglo XVIII o bien podían lograrse con facilidad (...). 
Hacia 1750 es dudoso que se pudiera hablar con propiedad de un campesino propietario de la tierra en extensas zonas de Inglaterra y es cierto que ya no se podía hablar de agricultura de subsistencia (...). El país había acumulado y estaba acumulando un excedente lo bastante amplio como para permitir la necesaria inversión en un equipo no muy costoso, antes de los ferrocarriles, para la transformación económica. Buena parte de este excedente se concentraba en manos de quienes deseaban invertir en el progreso económico (...). Además Inglaterra poseía un extenso sector manufacturero altamente desarrollado y un aparato comercial todavía más desarrollado (...). 
El transporte y las comunicaciones eran relativamente fáciles y baratos, ya que ningún punto del país dista mucho más de los 100 km. del mar, y aún menos de algunos canales navegables (...). 
Esto no quiere decir que no surgieran obstáculos en el camino de la industrialización británica, sino sólo que fueron fáciles de superar a causa de que ya existían las condicione sociales y económicas fundamentales, porque el tipo de industrialización del siglo XVIII era comparativamente barato y sencillo, y porque el país era lo suficientemente rico y floreciente para que le afectaran ineficiencias que podían haber dado al traste con economías menos dispuestas.”
E. Hobsbawm. Industria e Imperio.

¿Cómo se produce la acumulación de este excedente?, ¿Por qué es necesario para conseguir el crecimiento económico?

Esta situación cambia durante los siglos XIX y XX como consecuencia de varios factores:
  • Las organizaciones obreras logran presionar a los gobiernos que, finalmente, deben intervenir en la economía para redistribuir mejor el excedente.
  • La formación de los imperios coloniales en África y Asia posibilitan una extraordinaria acumulación de excedente.  La burguesía consiente entonces en destinar una parte de los mismos a mejorar la situación del proletariado.
  • El crecimiento económico requiere unas inversiones que sólo se pueden realizar recurriendo a préstamos bancarios.  De esta forma la Banca se ira apropiando de una parte creciente de los excedentes gracias al cobro de los intereses.
"Inglaterra no puede prescindir de las colonias, pues sin colonias no hay comercio, sin comercio no hay marina y sin marina Inglaterra no pasaría de ser en Europa una potencia de tercer orden.  
Como consecuencia de la defección de sus colonias en el continente americano, Inglaterra se ve reducida a sus posesiones en las Antillas, a su extenso asentamiento en Asia ya sus factorías de África. Todas esas colonias juntas no bastan para abastecer su marina mercante, y por ende, su potencia marítima... Sus islas productoras de azúcar son muy inferiores a las nuestras. Sus posesiones asiáticas constituyen para ella una fuente inagotable de riquezas, pero su intercambio comercial queda limitado a artículos de lujo, no proporciona salida alguna a sus objetos manufacturados nacionales y no utiliza para ello más que un menguado número de barcos y de marineros. Otro tanto sucede con sus factorías de África (...) y la trata de negros que allí practica no tiene valor más que en la medida en que posea extensas plantaciones por cultivar allende los mares, en América.  
Es esa necesidad imperativa de poseer inmensas colonias que dependan de la metrópoli, que absorban sus productos manufacturados y que den trabajo a un inmenso plantel de marineros, lo que ha obligado, hasta ahora, al gobierno inglés a adoptar esa postura tan ciegamente obstinada de mantener a toda costa bajo su yugo a los insurrectos. Es precisamente esa necesidad, experimentada por la nación entera, la que la impulsa a realizar, hoy en día, ingentes esfuerzos y en la que se halla el origen del espíritu de animosidad que, excepción hecha del partido de la oposición, impera en contra de sus colonias sumidas en la rebelión."

Memoria del Conde de Broglie al Rey Luis XVI de Francia. Febrero 1776.

Actualmente la distribución del excedente en el sistema capitalista se desarrolla de la siguiente manera:
  • La mayor parte del excedente sigue concentrada en los propietarios de los medios de producción, sobre todo en manos de los principales accionistas de las grandes empresas que controlan la riqueza de un país, y los cuales perciben el grueso de los beneficios que genera la actividad económica.
  • El sector bancario es el otro gran beneficiario de la desigual distribución del excedente.  Su participación obedece a la importancia de las rentas originadas por el pago de intereses, consecuencia de créditos y préstamos previamente concedidos.  En concreto, la presencia bancaria está asegurada a tres niveles:
    • Préstamos y créditos concedidos a las empresas para la adquisición de capital.
    • Préstamos y créditos concedidos a la población para el consumo privado.
    • Créditos otorgados a organismos oficiales (Estado, gobiernos regionales, ayuntamientos) para el desempeño de sus funciones.
  • Para el conjunto de la población la participación en la distribución del excedente viene determinada básicamente por el volumen de las rentas salariales.  No obstante, y a modo de inciso, en las sociedades capitalistas desarrolladas, la población también puede beneficiarse de otros tipos de renta (posesión de tierras, inmuebles, participación en sociedades por acciones o el deposito de ahorros en entidades bancarias).  Volviendo al origen de este apartado, las rentas salariales, a su vez, dependen de varios factores:
    • Las jerarquías salariales impuestas desde la generalización del fordismo en función de la productividad.
    • Los propios beneficios empresariales.
    • La presión de los trabajadores a través de las organizaciones sindicales.
  • El Estado y demás entidades públicas reciben una parte del excedente a través de los impuestos y la explotación de recursos propios.  Estos excedentes se utilizan para financiar las funciones necesarias que desempeñan los organismos oficiales, y que pueden estar más o menos justificadas (construcción de obras públicas, mantenimiento del orden público, defensa exterior, adquisición de armamento,...).  Pero el Estado también puede disponer de ese excedente para desarrollar una política de distribución, es decir, modificar la distribución de la renta entre la población.  

La política de distribución puede beneficiar a los sectores mas necesitados de la población o, por el contrario, acentuar la apropiación del excedente en manos de los sectores ya privilegiados.  Para realizar la política de distribución el Estado utiliza los siguientes mecanismos:
  • Los impuestos cumplen una función redistributiva desde el momento en que no gravan por igual todas las rentas.  Igualmente, algunos sectores pueden beneficiarse de una exención de los impuestos.
  • Las transferencias son pagos que hace el Estado sin ninguna contraprestación a cambio.  Entre las transferencias que favorecen una distribución más justa se incluyen seguros por enfermedad, subsidios por desempleo, pensiones por jubilación, transferencias a la educación y la sanidad, subvenciones al transporte público o a los precios de los artículos básicos,...  Entre las transferencias que benefician a los sectores más favorecidos figuran subvenciones a empresas, oferta de suelo público para el desarrollo de actividades económicas, financiación de la investigación,...
  • Intervención en los mecanismos de mercado para evitar que los excedentes acumulados por un sector de la población sean muy elevados (aquí es donde los liberales económicos se llevan las manos a la cabeza, por se rompe con el principio de laissez faire, laissez passer).  Entre estas medidas podemos encontrar el establecimiento de salarios mínimos, fijación de precios, control de beneficios,...
En conclusión, la distribución del excedente en el sistema capitalista presenta las siguientes características:
  • Es una distribución que sigue siendo desigual pues, no en vano, la búsqueda del beneficio individual es el motor del capitalismo.  Además, que la intervención del Estado para redistribuir la renta, no hace sino acentuar aún más este carácter desigual.
  • Las mejoras en la distribución del excedente se ha debido al crecimiento económico y a la acumulación previa de beneficios.  Cuando la tasa de beneficios es suficientemente elevada los sectores más favorecidos consienten en repartir una parte de los mismos con los sectores mas desprotegidos.
  • Como consecuencia de lo anterior, los países con mayores niveles de riqueza (países desarrollados) presentan una mejor distribución del excedente y menores desigualdades sociales.  Por el contrario, los inferiores niveles de riqueza de los países subdesarrollados determinan que los sectores mas beneficiados no estén dispuestos a repartir parte de los excedentes producidos.

La distribución del excedente en el sistema socialista.

En el sistema socialista la distribución del excedente es formalmente equitativa puesto que todos los ciudadanos son propietarios de los medios de producción.  El Estado, como gestor último de la propiedad colectiva, se encarga de concentrar y distribuir el excedente económico.

La distribución igualitaria se asegura mediante los siguientes mecanismos:
  • Impuestos sobre las escasas actividades privadas que, de esta forma, ven limitados los beneficios.
  • Establecimiento de salarios mínimos para asegurar los niveles de vida de la población.
  • Precios subvencionados por el Estado para garantizar la adquisición de los artículos y servicios de primera necesidad (transporte público, carne, vivienda,...).
  • Gratuidad de la educación y de las prestaciones sanitarias.
  • Construcción y subvención de equipamientos y servicios colectivos (instalaciones deportivas, espectáculos,...).
No obstante dos factores han contribuido a que, en la práctica, la distribución del excedente no haya sido totalmente equitativa:
  • Al igual que en el capitalismo, el Estado debe absorber parte del excedente para financiar actividades esenciales y otras no tan justificadas como el armamento.
  • El despilfarro y la corrupción que se genera en la burocracia gestora supone una apropiación notable del excedente económico.
Cabe señalar que, debido a la deficiente productividad y los escasos rendimientos, el Estado se veía obligado a destinar una gran parte del excedente a la acumulación, con el fin de poder asegurar el crecimiento económico.  Por lo tanto, la parte de excedente que podía destinarse al consumo no productivo era muy reducida.  En consecuencia, los ciudadanos de los países socialistas tenían garantizada su subsistencia y la satisfacción de todas las necesidades básicas, pero el consumo privado se encontraba en niveles muy inferiores a los de occidente.

Sin embargo, en los países subdesarrollados que abordaban la transformación socialista, y en donde los niveles de consumo privado eran de principio muy reducidos, la población si podía beneficiarse de las medidas redistributivas del Estado.

¿Como sería la distribución de la renta en un modelo de economía mixta?


Bibliografía:

SANPEDRO, J.L. (2002).  El mercado y la globalización.  Madrid.  Destino.
STIGLITZ, J.E. (1993).  Economía.  Ariel.  Barcelona.

martes, 4 de agosto de 2015

La acumulación y distribución del excedente (I)

Modelos de acumulación de excedente.

Se entiende por excedente económico a la diferencia entre la producción total de una sociedad y la parte de esa producción necesaria para mantener la fuerza de trabajo y los medios de producción. Esta parte de la producción consumida por la fuerza de trabajo y los medios de producción constituye el consumo productivo, que tiene dos componentes:
  • la reproducción de la fuerza de trabajo, es decir, la recuperación de las energías gastadas por el trabajador en su esfuerzo diario y la satisfacción de sus necesidades vitales (vivienda, sanidad, educación,...).  El salario que recibe el trabajador tiene esta función.
  • el mantenimiento de los medios de producción, los cuales se pueden haber consumido totalmente (materias primas, energía, productos semielaborados,...) o, simplemente, sufren un deterioro (desgaste de maquinaria, obsolescencia,...).
El resto de producción forma el excedente económico que, a su vez, puede tener dos usos:
  • Consumo no productivo: se trata del empleo de excedente en actividades o productos que no son necesarios para la producción.  Se pueden incluir aquí el consumo de artículos de lujo, el derroche, los gastos del gobierno, etc.
  • La acumulación: consiste en reservar el excedente económico a la ampliación de capacidades de producción de un futuro próximo (adquisición de más cantidad de factores productivos, mejora de los existentes,...).


Cuando esta acumulación existe y el sistema es capaz de incrementar su producción, decimos que nos encontramos ante una reproducción ampliada.  En estas circunstancias es posible el crecimiento económico.

El crecimiento económico se define como un proceso sostenido a lo largo del tiempo en el que los niveles de actividad económica aumentan constantemente.  Cuando el sistema solo es capaz de mantener su capacidad de producción, sin ampliarla, nos encontramos ante una reproducción simple.  La reproducción simple obedece a tres razones:
  • No existen excedentes.
  • Los excedentes se destinan íntegramente a un consumo no productivo.
  • Los excedentes generados por una sociedad son transferidos íntegramente al exterior.
El crecimiento económico, a su vez, puede ser de dos tipos: extensivo o intensivo.

El crecimiento económico extensivo.

En este caso, la producción de excedentes se obtiene gracias a un incremento de las cantidades empleadas de fuerza de trabajo, trabajo y/o capital.  Este tipo de crecimiento ha sido el dominante en el sistema capitalista hasta prácticamente 1945.  Fue un periodo caracterizado por un crecimiento demográfico en Europa y América, colonización de nuevas tierras tanto en América como en Oceanía, disponibilidad de materias primas y fuentes de energía en los imperios coloniales de África y Asia, lo cual permitió un notable incremento de la actividad económica si necesidad de recurrir a inversiones extraordinarias en el desarrollo científico-técnico (es la época de la segunda revolución industrial).

El crecimiento económico intensivo.

En este modelo la acumulación de excedentes se realiza incrementado la eficacia del trabajo y del capital, ya sea introduciendo mejoras tecnológicas o mediante una mejor organización del trabajo (se trata de mejorar el cómo trabajo: taylorismo, fordismo: ver entrada del blog).

El crecimiento económico intensivo comienza a tener importancia a finales del siglo XIX pero es realmente desde 1945 cuando se convierte en la base del crecimiento económico mundial.  La economía empieza a depender de la investigación científica y del desarrollo tecnológico, y de ahí la importancia de las inversiones en la fórmula I+D (Investigación y Desarrollo, ahora I+D+I, donde el "añadido" corresponde a la innovación).

Las transformación tecnológicas, con vía fundamental para la generación de excedentes, han tenido varias consecuencias:
  • Incremento de la relación capital-trabajo: el factor capital cobra más importancia frente al factor trabajo, lo que, a su vez, repercute en general de la siguiente forma:
    • El trabajo manual es desplazado por el capital, lo que desemboca en la automatización de la producción.  La fuerza de trabajo deja de manipular directamente las materias primas y se encarga de preparar y supervisar la producción.
    • La automatización abarata el coste de producción y favorece la producción en grandes escalas, necesaria para atender a una demanda masificada e internacionalizada.  Se impone así la estandarización o producción en masa, esto es, la producción de grandes cantidades de productos "estándar", muy poco variados, que satisfacen a una masa también uniformadas.
  • Rotación del capital fijo: la competencia y la búsqueda del beneficio estimula la innovación tecnológica continua.  De esta forma, las nuevas máquinas quedan obsoletas rápidamente y deben ser sustituidas por otras más eficientes.  Este proceso obliga a destinar cada vez mayores recursos financieros a renovar el capital fijo, el cual debe ser amortizado en un periodo de tiempo muy corto.  La consecuencia es el mayor riesgo de las inversiones y la necesidades de programar la actividad económica a largo plazo, a fin de medir los posibles riesgos.
  • Integración entre tecnología y producción: la tecnología se convierte en un componente fundamental del crecimiento económico.  Como consecuencia, la investigación científica es una industria más, al servicio del proceso productivo y dependiente de él.  Ello, a su vez, tiene los siguientes resultados:
    • Se produce una estrecha coordinación entre centros de investigación y empresas con el objetivo de adaptar la investigación científica a las necesidades de éstas y reducir así el tiempo transcurrido entre la innovación y su aplicación productiva.
    • Hay una generalización del trabajo científico, que se traduce en el crecimiento de la población universitaria.  Los sistemas educativos y la universidad también se adaptan a las necesidades de las empresas y así, frente a la enseñanza humanística clásica, se hace hincapié en la especialización y en la formación técnica del individuo, que podrá cumplir las nuevas tareas en los procesos de producción y circulación.  No interesa tanto la cantidad de mano de obra como su cualificación.
    • El conocimiento científico se convierte en un instrumento de poder que se concentra en unas pocas empresas, las únicas que disponen de capacidad tecnológica y financiera para mantener la investigación.  Ello les permite hacerse con una posición dominante en los mercados internacionales.

Bibliografía:

LIPSEY, R.G. (1996).  Principios de Economía.  Vicens-Vives.  Barcelona.
MANKIW, N.R. (2002).  Principios de Economía.  McGraw-Hill.  Madrid.


lunes, 3 de agosto de 2015

Tipos de mercado: Resumen y síntesis de la competencia

Resumen mercados.



Reflexión sobre los mercados.


Veamos dos textos, uno de Schumpeter relativo a la imposibilidad e inferioridad de la competencia perfecta en algunos supuestos y otro de Miguel Angel Fernández Ordoñez acerca de la Competencia.

 "La teoría del monopolio simple y discriminador enseña que, prescindiendo de los casos límite, el precio monopolista es más elevado y la producción monopolística es más reducida que el precio y la producción de la competencia. Esto es cierto siempre que el método y la organización de la producción (así como todas las demás condiciones) sean exactamente  iguales en ambos casos. En la realidad, sin embargo, el monopolista dispone de métodos superiores que o bien no están en absoluto al alcance de una masa de competidores, o bien no lo están tan fácilmente como para el monopolista, porque existen ventajas que, aun cuando no son rigurosamente inalcanzable para las empresas que operan en un nivel de competencia, de hecho solo las pueden conseguir aquellas empresas que operan en un monopolio, ya sea porque, por ejemplo, el monopolio goza de un prestigio financiero desproporcionalmente mayor [...]"
"Para una empresa, el valor principal de estar en la situación de vendedor único asegurada por una patente o por una estrategia monopolista no consiste tanto en la oportunidad de comportarse temporalmente conforme al esquema monopolista, como en la protección que esta le proporciona contra la desorganización temporal y las posibilidades que le otorga para la realización de un programa a largo plazo [...]. El sistema de competencia perfecta, al funcionar en las condiciones de la evolución capitalista, deje ver fallos peculiares. Las empresas del tipo compatible con la competencia perfecta tienen en muchos casos una eficiencia interna mediocre [...]"
"Estamos obligados a aceptar que la gran empresa se ha convertido en el motor más poderoso de este progreso (económico) y especialmente de la expansión a largo plazo de la producción total [...]"
"Desde este punto de vista, la competencia perfecta no sólo es imposible, sino inferior, y no puede en modo alguno ser presentada como modelo de la eficiencia ideal".

SCHUMPETER, J.A. (1988) Capitalismo, socialismo y democracia.  Orbis.  Barcelona.

"Nada es tan incómodo para un empresario como vivir bajo una situación de competencia, y por ello no es sorprendente que trate, por todos los medios, de evitarla. Si hay competencia, se trabajo mucho y se gana poco dinero.  Por eso, el objeto esencial de todo empresario es ingeniar formas para huir de la competencia.  Si se examina qué es lo que ha movido a los mejores empresarios, a los mas innovadores, a los que han ganado más dinero, se observará que ha sido el deseo de conseguir vender su producto o prestar su servicio sin competencia.  Y esta tendencia, esta vocación del empresario de no tener competencia, es paradójicamente, la fuerza que provoca los efectos mas positivos de la competencia."
"Esta fuerza tan favorable para los consumidores (el deseo de huir de la competencia) no aparece si no hay competencia.  Los empresarios actúan de forma muy distinta cuando hay competencia y cuando no la hay.  Las ganas de evitar la competencia no surgen si esta no existe.  Cuando se disfruta de un monopolio, nadie se pone a pensar qué debe hacer para evitar la competencia, porque ya ha conseguido la feliz situación a la que aspira todo empresario."
"Pero si la competencia esta ahí, el empresario tratará de mantener o aumentar sus clientes, mejorando la calidad de sus productos, sus prestaciones, su presentación, o bien ideando nuevos productos.  O inventará nuevas formas de producirlos más baratos o que lleguen mas cómodamente al consumidor, o se preocupará de la atención al clientes, antes, durante y después de la venta.  El catálogo es infinito, pues incluye todo aquello que desata la imaginación, incluida la inversión en imaginación o innovación para seducir al consumidor, para que no se vaya o para robárselo a los competidores."
"El empresario odia la competencia, la rehúye, pero curiosamente su reconocimiento social esta ligado a que haya alcanzado el éxito sin destruir la competencia.  La opinión pública reconoce los esfuerzos de los empresarios que innovan, reducen precios,... y desprecia a quienes se aprovechan de los consumidores.  En los países donde hay competencia, los empresarios son considerados socialmente, mientras que en los países donde los beneficios se logran, en general, gracias a haber conseguido una regulación favorable, el empresario es visto como un negociante, un aprovechado que no merece ningún respeto." 
"Es muy importante estudiar las formas que usan los empresarios para evitar o impedir la competencia.  Muchas veces los empresarios consiguen evitar la competencia con gran daño para el consumidor, pero otras veces esta conducta es fuente de mejora del bienestar de todos.  No es este un caso único en la vida social.  No es este el único caso en que un mismo instinto pueda dar lugar a lo mejor y a lo peor y, como en los otros casos, sabemos castigarlos, priva a la humanidad de muchas posibilidades de avance y goce.  Lo fácil es prohibir todo.  Lo óptimo es diseñar normas e instituciones que impidan los resultados dañinos y dejen en libertad el desarrollo de las demás conductas".

FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ, M.A. (2000). La competencia.  
Págs. 23 y 24 Alianza Editorial.  Madrid.

Partiendo de ambos se presentan argumentos mas que justificados para defender un modelo de mercado u otro.  La base de ambos textos nos debe ayudar a pensar en aquellas situaciones donde existiendo un modelo de mercado u otro, no se satisfacen las necesidades del demandante y que justifica que no se haga.

Por ejemplo, podemos quejarnos de un deficiente sistema de seguridad social donde las listas de espera son largas, somos atendidos de forma ineficiente o ciertos "riesgos" de la salud no están cubiertos.  En este caso nos han impuesto un monopolio estatal, si no se hubiera hecho, el servicio no lo darían de forma privada (como algunos supuestos de la sanidad americana) y determinadas personas se quedarían fuera del sistema, excluidas, y no les darían una atención pública que ahora mismo si estan/estamos recibiendo.

Pensemos en mas ejemplos (suministro de materias primas, alimentación, automoción, educación) justificando debidamente el funcionamiento de cada uno de los mercados sabiendo como funcionan las curvas de oferta y demanda y como deben situarse las empresas según sus costes e ingresos marginales.
  • ¿Porqué hace unos años cuando nos comprábamos un piso nos daba igual quién nos ofreciese la hipoteca?,  
  • ¿Porqué pagamos aproximadamente lo mismo por la telefonía o el acceso a Internet independientemente de la compañía que contratemos?
  • ¿Qué ocurrió con Microsoft y el navegador instalado en los ordenadores?

Bibliografía:

CABRERA, A. y LLUCH, E.  (2009).  Economía.  Ediciones SM.  China.
FRANK, R.H, (2001). Microeconomía y conducta. McGraw-Hill.  Madrid.
MANKIW, N.R. (2002). Principios de Economía.  McGraw-Hill.  Madrid.
SAMUELSON, P.A. (1999).  Economía.  McGraw-Hill.  Madrid.
SLOMAN, J (1997).  Introducción a la microeconomía.  Prentice Hall.  Madrid.
STIGLITZ, J.E. (1993).  Economía.  Ariel.  Barcelona.

La naturaleza de la sociedad y la intervención del Estado en la Economía

Teorías económicas a lo largo de la historia podemos decir que existen muchas.  Además, los economistas tenemos la capacidad de hacer cienci...